Los científicos creen haber descubierto el virus de la obesidad

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La obesidad puede contraerse a través de un virus igual que el resfriado común, según científicos estadounidenses citados hoy por la BBC, aunque expertos británicos ponen, sin embargo, en tela de juicio esa correlación.

Un equipo de expertos del Pennington Biomedical Research Centre, de Luisiana cree que el adenovirus, altamente infeccioso, que puede contagiarse a través de la tos o las manos sucias, hace que se multipliquen las células adiposas.

Los científicos norteamericanos descubrieron que los pollos y ratones de laboratorio infectados por ese virus engordaban mucho más rápidamente que los animales no contagiados aunque ingiriesen la misma cantidad de comida.

Los estudios llevados a cabo en humanos indican que casi un tercio de los adultos obesos tienen ese virus frente a un 11 por ciento de los individuos que no sufren sobrepeso.

“El virus entra en los pulmones y se propaga rápidamente por el cuerpo. Viaja a varios órganos y tejidos como el hígado, los riñones, el cerebro y el tejido adiposo”, declaró el director del equipo, Mikhil Dhurandhar a la BBC

“Cuando el virus llega al tejido adiposo, se replica, produce más copias de sí mismo, proceso que a su vez aumenta el número de nuevas células adiposas, lo que puede explicar la expansión de ese tejido” en el cuerpo, señaló el profesor Dhurandhar.

Según el citado científico, ese tipo de efectos del virus continúan mucho tiempo después de que los infectados por el mismo se hayan recuperado de su resfriado.

El experto reconoció que hay otras razones por las que las personas pueden sufrir sobrepeso, por lo que “no tiene sentido evitar a los gordos para prevenir la infección” de obesidad.

Dhurandhar predijo que en cinco o diez años puede haber una vacuna contra ese virus.

Sin embargo, según el doctor Ian Campbell, director médico de la organización contra la obesidad “Weight Concern”, “un virus no puede ser razón suficiente para que tengamos una epidemia de obesidad”.

“Hay muchos otros factores- agregó- como el hecho de que ingerimos muchas más calorías de las que gastamos, o el de vivir vidas sedentarias. No creo que nuestros hábitos dietéticos sean consecuencia de una infección vírica: todo es consecuencia de la expansión de las empresas que producen alimentos malsanos”.

HIPERTRIGLICERIDEMIA : AUMENTO DE LOS TRIGLICERIDOS

Vera Bittner, MD, MSPH
Professor of Medicine, Section Head, Preventive Cardiology, University of Alabama at Birmingham; Medical Director, Cardiac Rehabilitation, University Hospital, Birmingham, Alabama

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Traducción del artículo original (inglés) : Dr. Carlos Azañero I.

La definición de  Hipertrigliceridemia ha cambiado en la última década ya que nuestro conocimiento sobre la importancia de los triglicéridos y lipoproteínas aterogénicas remanentes en el desarrollo de enfermedad coronaria y otras enfermedades ateroscleróticas ha evolucionado. Niveles de Triglicéridos de 150 mg/dl o más son considerados aanormales. Las elevaciones en los triglicéridos pueden ser causados por trastornos hereditarios, otras condiciones de salud, efectos adversos de medicamentos o una combinación de estos factores. En la práctica diaria, las causas secundarias son más comunes que los trastornos hereditarios.

Entre las causas genéticas, la hiperlipidemia familiar combinada y la disbetalipoproteínemia familiar están claramente asociadas con un incremento en el riesgo de enfermedad coronaria. Los pacientes con hipertrigliceridemia familiar, a menudo resistentes a la insulina, parecen tener un riesgo de enfermedad coronaria menor que  los pacientes con hiperlipidemia combinada o con disbetalipoproteinemia familiar. Los pacientes con muy altos niveles de trigliceridos  como  resultado de la deficiencia de la lipasa lipoproteica o apolipoproteina C II no tienen un alto riesgo de enfermedad coronaria, pero sus niveles de triglicéridos deben ser controlados para prevenir la pancreatitis.

Las causas adquiridas  más comunes de triglicéridos elevados son la obesidad e inactividad física (sedentarismo). Debido a que la  hipertrigliceridemia es un componenete del síndrome metabólico, la presencia de altos niveles de triglicéridos deben dar lugar a una búsqueda de factores de riesgo concomitantes como hipertensión, trastornos del metabolismo de la glucosa (incluye diabetes), obesidad abdominal, y bajos niveles de HDL. Una dieta cuidadosa excluiría alta ingesta de carbohidratos y exceso de consumo de alcohol, y los médicos deberían de pensar acerca de la posibilidad de sindrome nefrótico subyacente, enfermedad renal crónica, síndrome de Cushing e hipotiroidismo. Todos los medicamentos serán revisados y, si es posible, los medicamentos que contribuyan a elevar los triglicéridos serán discontinuados y reemplazados  con agentes que no incrementen los niveles de triglicéridos.